DE TAPEO. A lo largo de estos meses, en El Especiero se han publicado ya varias recetas de tapas típicas de nuestro país como son las croquetas, los pimientos de piquillo rellenos de gambas, la ensaladilla rusa, los tigres de mejillones rellenos o las almejas y mejillones a la marinera. Creo que este tipo de recetas son las más agradecidas y también las que más me gusta cocinar porque en general están elaboradas con ingredientes que gustan a todo el mundo, son muy variadas, además suelen ser fáciles de preparar y lo mejor, son bienvenidas a cualquier hora del día. No es por nada, pero no hay mejor plan después de un duro día de trabajo o durante el fin de semana que relajarse en buena compañía disfrutando de una cervecita fría o un buen vino en cualquier bar, terracita o tasca de Madrid y de paso degustar de una estupenda selección de tapas y raciones de lo más variado, ¿verdad? Que sería de los españoles sin los bares, sin el ambiente que este tipo de locales genera, sin los ricos olores que te atrapan cuando pasas cerca de ellos…
miércoles, 23 de septiembre de 2015
GAMBAS AL AJILLO
DE TAPEO. A lo largo de estos meses, en El Especiero se han publicado ya varias recetas de tapas típicas de nuestro país como son las croquetas, los pimientos de piquillo rellenos de gambas, la ensaladilla rusa, los tigres de mejillones rellenos o las almejas y mejillones a la marinera. Creo que este tipo de recetas son las más agradecidas y también las que más me gusta cocinar porque en general están elaboradas con ingredientes que gustan a todo el mundo, son muy variadas, además suelen ser fáciles de preparar y lo mejor, son bienvenidas a cualquier hora del día. No es por nada, pero no hay mejor plan después de un duro día de trabajo o durante el fin de semana que relajarse en buena compañía disfrutando de una cervecita fría o un buen vino en cualquier bar, terracita o tasca de Madrid y de paso degustar de una estupenda selección de tapas y raciones de lo más variado, ¿verdad? Que sería de los españoles sin los bares, sin el ambiente que este tipo de locales genera, sin los ricos olores que te atrapan cuando pasas cerca de ellos…
lunes, 21 de septiembre de 2015
CRÊPES SUZETTE
EL POSTRE DIEZ. La verdad es que soy más de salado que de dulce, aunque reconozco que de vez en cuando el cuerpo me pide azúcar y aprovecho para darme el gusto con postres de este estilo. De las crêpes Suzette solo puedo decir que se trata de un postre perfecto, elegante, suave, con un toque ligeramente ácido a naranja y a licor inconfundibles, que se funden en la ligera crêpe, dándole una textura y un aroma impresionante al postre. Como las crêpes Suzette de mi madre, ninguna ¡que voy a decir yo!, aunque las hace tan de vez en cuando que a veces le soy infiel y las pido en uno de mis restaurantes italianos favoritos de la Costa del Sol llamado Da Bruno, en la Playa de Cabopino, local donde también las bordan. La última vez que disfruté de unos crêpes Suzette fue hace tan solo unas semanas, durante mis vacaciones y he de reconocer que disfruté de lo lindo.
viernes, 18 de septiembre de 2015
HUEVOS RANCHEROS CON SALSA DE PICO DE GALLO
¡SERÁ POR SALSAS! Yo no he visto más salsas que encima de una mesa mexicana. Las hay de todos los colores y texturas, la mayoría de ellas con nombres imposibles de recordar y más de una, traicionera como ella sola. A cada platillo se le asigna una determinada salsa y como la variedad de platillos es inmensa, lógicamente sus salsas también lo son. La verdad es que yo me hago un lío con ellas, pero ellos (los mexicanos, digo) parecen tener muy claro para qué sirve cada una, así que lo mejor en estos casos es dejarse llevar y añadirlas tal como ellos lo indican. Lo cierto es que el resultado es realmente espectacular y aunque puede parecer que esta salsas con sabores fuertes, picantes y contundentes pueden desmejorar e incluso anular el sabor de los restantes ingredientes a los que acompaña, nada más lejos de la realidad. Definitivamente, los mexicanos son los mejores elaborando salsas que ayudan a intensificar el sabor y el olor de todos sus platos. Las salsas frescas, picantes y con ligero tono ácido son el pilar básico de todo menú mexicano, de hecho es lo que la distingue de otros tipos de cocina. En muchos platos incluso se mezclan varias salsas al mismo tiempo, proporcionando un sabor y una textura únicos al paladar.
miércoles, 16 de septiembre de 2015
ENCHILADAS MEXICANAS DE POLLO
¡ARRIBA EL PICANTE! No será la primera vez ni la última que cuando un@ come en un restaurante mexicano y mientras espera el primer plato, un camarero se acerca y te ofrece unos nachos o “totopos” de maíz acompañados de una serie de pequeños cuencos que contienen salsas de diferentes colores, que van desde el rojo pasión, pasando por diferentes tonalidades de verde e incluso llegando al amarillo chillón. Mientras el amable camarero te recita a toda leche los nombres de cada uno de los chiles que componen las salsas y termina con la coletilla de “ésta es la que más pica”, señalando el cuenco que contiene la 'salsa de la muerte' y se marcha sin tan siquiera darte tiempo a preguntar por la siguiente salsa que más pica, no queda otra que envalentonarte, coger un nacho (es materialmente imposible no coger uno, los nachos son adictivos), elegir al azar una de la restantes salsas (la de la muerte ni mirarla, claro) y metértelo en la boca, comenzando a masticar con cierto mieditis. Es en este momento cuando pueden ocurrir dos cosas: una, que consigas tragártelo sin problemas y vuelvas a la carga, confiado y diciéndote a ti mismo y a los demás “no es para tanto” o dos, según va pasando el nacho por la garganta te bebes tu primera Coronita de un trago y si estaba por la mitad, también la de tu acompañante. Lo malo de esta última opción es que aunque lo hayas pasado fatal, te hayas puesto rojo como un tomate, seas consciente de que vas a salir “piripi” de allí, el influjo de los nachos y sus salsas es tan irrefrenable que sigues mojando los siguientes hasta acabar con las existencias, llegando incluso a probar la 'salsa de la muerte'. Y es que la comida mexicana pica. A veces, mucho.
lunes, 14 de septiembre de 2015
TACOS MEXICANOS DE GAMBAS CON SALSA DE MANGO
GÜEY. Tengo un amigo mexicano. Con “x”, que si lo pongo con “j” se me enfada. Bajo mi punto de vista tiene una pinta de mexicano que no puede con ella. Sin embargo, doy fe de ello, es curioso que en alguna ocasión alguien le ha confundido con un asiático y todo porque tiene los ojos un pelin achinados, situación que me hace muchísima gracia porque una vez abre la boca y dispara un par de frases, si por alguna casualidad todavía queda alguna duda, todas quedan disipadas de golpe. Ese típico acento y un “güey” al principio o al final de cada frase le delatan. Mi amigo es un amor. Y un artista. Es arquitecto, también un fotógrafo genial y como toda persona creativa, un enamorado de la belleza en toda su extensión. Quizás por eso, porque es un observador nato, es un hombre de pocas palabras (habla lo justo) y si hay algo que admiro de él es su enorme virtud a la hora de saber escuchar. Su carácter siempre tranquilo y su sonrisa fácil (nunca le he visto verdaderamente enfadado por algo) hacen de él una persona de fácil convivencia y eso, en los tiempos que corren, es un valor añadido. He vivido a su lado muy buenos momentos (espero seguir haciéndolo) y si hay algo que ambos compartimos es nuestra afición por la comida en general y por la mexicana en particular. No conozco mejor embajador de la cocina de su tierra y lógicamente, sabe de lo que habla. Me ha llevado a conocer los mejores restaurantes mexicanos en Madrid (no por ello los más populares) y reconozco que gracias a él he aprendido a comer algo más que los típicos nachos con guacamole o los tacos de carne. Enchiladas, fajitas, burritos, quesadillas, huaraches, huevos rancheros, pico de gallo, tamales, mole negro o mole poblano, cochinita pibil, tacos al pastor, camarones en aguachile y pescado a la veracruzana son algunos de sus “platillos” (como dicen ellos), más populares.
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