lunes, 14 de septiembre de 2015

TACOS MEXICANOS DE GAMBAS CON SALSA DE MANGO


GÜEY. Tengo un amigo mexicano. Con “x”, que si lo pongo con “j” se me enfada. Bajo mi punto de vista tiene una pinta de mexicano que no puede con ella. Sin embargo, doy fe de ello, es curioso que en alguna ocasión alguien le ha confundido con un asiático y todo porque tiene los ojos un pelin achinados, situación que me hace muchísima gracia porque una vez abre la boca y dispara un par de frases, si por alguna casualidad todavía queda alguna duda, todas quedan disipadas de golpe. Ese típico acento y un “güey” al principio o al final de cada frase le delatan. Mi amigo es un amor. Y un artista. Es arquitecto, también un fotógrafo genial y como toda persona creativa, un enamorado de la belleza en toda su extensión. Quizás por eso, porque es un observador nato, es un hombre de pocas palabras (habla lo justo) y si hay algo que admiro de él es su enorme virtud a la hora de saber escuchar. Su carácter siempre tranquilo y su sonrisa fácil (nunca le he visto verdaderamente enfadado por algo) hacen de él una persona de fácil convivencia y eso, en los tiempos que corren, es un valor añadido. He vivido a su lado muy buenos momentos (espero seguir haciéndolo) y si hay algo que ambos compartimos es nuestra afición por la comida en general y por la mexicana en particular. No conozco mejor embajador de la cocina de su tierra y lógicamente, sabe de lo que habla. Me ha llevado a conocer los mejores restaurantes mexicanos en Madrid (no por ello los más populares) y reconozco que gracias a él he aprendido a comer algo más que los típicos nachos con guacamole o los tacos de carne. Enchiladas, fajitas, burritos, quesadillas, huaraches, huevos rancheros, pico de gallo, tamales, mole negro o mole poblano, cochinita pibil, tacos al pastor, camarones en aguachile y pescado a la veracruzana son algunos de sus “platillos” (como dicen ellos), más populares.  


Variedades platillos mexicanos


El 16 de noviembre de 2010, la comida mexicana fue reconocida Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO. Y es que se lo merece. Quizás sea porque está influenciada por una mezcla gastronómica de países de muy diferente procedencia como la española, la africana, la de Oriente Medio e incluso la asiática, que le dan una amplia variedad en cuanto a sabores, colores y texturas y que la convierten en una cocina muy atractiva. Por supuesto también representa la cultura histórica de su país, la de los pueblos indígenas aztecas, ya que muchos de los platos se originaron antes de la Conquista. La diversidad es su característica esencial. Cada estado mexicano posee sus propias recetas y sus propias tradiciones culinarias. Además, la cocina mexicana no hace distinción entre cocina cotidiana y alta cocina. Aunque existen platos típicos festivos como el mole o los tamales, éstos pueden consumirse cualquier día del año. Es llamativo que el acto de cocinar en México cumpla también funciones sociales y rituales muy determinantes, tales como la instalación del altar de muertos, práctica que consiste en instalar altares domésticos para rendir tributo a los antepasados familiares, lugar donde se depositan ofrendas florales y alimentos, construcción simbólica de las creencias mesoamericanas sincréticas y que se conjuga con el Día de Todos los Santos en la religión católica o la fiesta de quince años, uno de los eventos sociales más importantes en el que se celebra el aniversario número quince de la jóvenes mujeres integrantes de cada familia, inspirado en los bailes para debutantes de presentación en sociedad, realizándose una misa de Tedeum o agradecimiento y posteriormente un banquete, que culmina en un baile.


Souvenir Día de los Muertos

Solo puedo decir que me fascina la cocina mexicana. Visité México hace unos años y fui testigo su enorme cultura gastronómica, de la extensa variedad de ingredientes que utilizan en sus elaboraciones, de la utilización de pescados y mariscos en sus recetas (sí, los mexicanos también comen pescado) y sobre todo, de su enorme empeño por dar a conocer su maravillosa tradición culinaria. Esta semana, en homenaje a este maravilloso país, he pensado cocinar alguna de sus recetas. Hoy empezaré con unos tacos, pero no los típicos de carne de ternera y/o pollo, sino de gambas o como dicen ellos, de camarones. Los voy a acompañar de una salsa típica mexicana, salsa de mango, que le da un toque muy especial al conjunto. 


Variedades tortillas mexicanas

Como para elaborar este plato es necesario utilizar tortillas mexicanas y este producto es indispensable en su cocina, voy a contaros un poquito más de ellas. En México se elaboran dos tipos de tortillas principalmente, de maíz o de harina. Dependiendo del plato que vayamos a elaborar, utilizaremos una u otra, aunque los ingredientes utilizados en ambas puedan ser muy parecidos. 
  • Tortillas de maíz. El maíz es el cereal más sembrado en la República. Se cultivan más de cuarenta y dos especies diferentes de maíz y sus características son variables de acuerdo con las condiciones del suelo, la humedad del medio ambiente y la altitud. El origen de la tortilla de maíz se remonta antes del año 500 a.C., ya que las civilizaciones precolombinas de Mesoamérica usaban el maíz como alimento base. La tortilla de maíz es una preparación alimenticia hecha con masa de maíz nixtamalizado (proceso mediante el cual se realiza la cocción del maíz con agua y cal, utilizado en la elaboración del nixtamal, que después de molerse da origen a la masa que servirá para la elaboración de tortillas). Tienen forma circular, aplanada y son imprescindibles en la preparación de tacos, flautas, quesadillas, enchiladas, chilaquiles, totopos, chimichangas, mulitas, entomadas e enmoladas. La textura de este tipo de tortilla es más dura que la de harina, del color amarillento del propio maíz y suelen freírse en aceite caliente para darle esa forma doblada que presentan por ejemplo los tacos. Las tortillas de maíz no engordan (si no te comes quince, claro). Se recomiendan como parte de una dieta equilibrada y están aconsejadas en la dieta de mujeres embarazadas, de los niños y de personas con diabetes. Comer tortillas de maíz proporciona calcio, energía y proteína. Además, contiene niacina (ayuda en la digestión, tiene muchos beneficios para la piel y el sistema nervioso) y tiene fibra (evita el estreñimiento  y elimina la sensación de hambre). También previene enfermedades cardíacas y el cáncer de colon. Una tortilla de maíz contiene 64 calorías.

Tortillas de maíz

  • Tortillas de harina. La principal diferencia de esta tortilla con la de maíz reside en su componente de elaboración, que en este caso es la harina de trigo. Son blancas, más grandes, blandas y menos quebradizas que las de maíz, permitiendo ser enrolladas en vez de dobladas. Se utilizan para preparar burritos (dobladas formando un paquete rectangular con un extremo abierto y otro cerrado), fajitas (simplemente enrolladas, abiertas por los dos extremos) y también quesadillas. Las fajitas y burritos son más típicas de la comida Tex-Mex, cocina americana de Texas. Este tipo de tortilla tiene más calorías que la de maíz porque contiene harinas y grasas en su elaboración. Una tortilla contiene 88 calorías.

Tortillas de harina

El común denominador en la gastronomía mexicana es el uso de algunos otros ingredientes indispensables, además de las tortillas, como el maíz, el chile y el frijol, acompañados siempre por el jitomate (tomate originario propiamente de México y cultivado en todo el mundo), sin los que sería imposible elaborar la mayoría de sus espectaculares platos.

¡Vamos con la receta!

INGREDIENTES (4 PERSONAS):
1 kilo langostinos crudos
1 paquete tortillas de maíz
1 diente ajo
1 lima
2 aguacates
Cilantro
Sal
Pimienta
Aceite de oliva
Aceite vegetal (para freír las tortillas)

Para la salsa de mango:
2 mangos
Un pepino
½ cebolleta
1 chile fresco habanero
Cilantro
Sal
2 cucharadas vinagre manzana
3 cucharadas aceite de oliva



PREPARACIÓN:
  • Debemos comprar unas gambas de buena calidad. Van a ser el ingrediente principal del plato y de su sabor y textura dependerá el éxito de la receta.
  • Para preparar el macerado de las gambas, en un mortero, incorporar el ajo pelado, unas hojas de cilantro, el zumo de la lima y un poco de sal y pimienta. Machacar bien la mezcla.
  • Para limpiar las gambas, retirar las cabezas, pelar sin quitarles la cola, retirar la tripa con ayuda de un ligero corte de cuchillo en su parte trasera y en un plato hondo, incorporar la mezcla anterior sobre ellos. Tapar con papel film transparente y dejar macerar en el frigorífico por espacio de una hora aproximadamente.
  • Lavar y pelar los mangos. Picar en pequeños trozos.
  • Eliminar las semillas del chile habanero y picar muy fino. Si no disponéis de este tipo de chile, podéis utilizar cualquier otro, fresco o en su defecto, seco. 
  • Pelar y picar también la cebolleta y unas hojas de cilantro.
  • Pelar y trocear en rodajas los aguacates, a los que añadiremos un poco de zumo de lima y sal para que no ennegrezcan. Reservar hasta el momento del emplatado.
  • NOTA: Para preparar la salsa de mango, podéis incorporar cualquier tipo de verdura que os guste en trocitos o rodajas muy finas como tomate, pepino e incluso trozos de pimiento verde o rojo.
  • En un bol, añadir las verduras y fruta anteriores: mango, cebolleta, chile, cilantro y la verdura que hayáis elegido (tomate, pepino…). Sazonar al gusto. Incorporar el vinagre de manzana y el aceite de oliva. Remover bien.
  • Para saltear las gambas, en una sartén caliente echar un hilo de aceite de oliva y sellar las gambas ya maceradas (no hacerlas demasiado).
  • En otra sartén caliente, con un fondo de aceite vegetal, freír las tortillas de maíz sin darles forma (solo vuelta y vuelta para que no queden muy crujientes y se rompan al comerlas). 
  • Para emplatar, colocar un par de tortillas de maíz como base, incorporar unas gambas encima y acompañar de unas rodajas de aguacate y de unas cucharadas de la salsa de mango con verduras. Añadir unas gotas de lima antes de comer.

Tämle buksin (¡Buen provecho! en tatar). Nos leemos el próximo miércoles.

P.D.: Si os apetece escribir algún comentario o compartir esta receta en las redes sociales, podéis hacerlo un poquito más abajo. ¡Muchas gracias!

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9 comentarios:

  1. Que receta mas original, Patricia. Esta muy bien eso de innovar platos nuevos. No conozco estos tacos de gambas, pero tienen una pinta muy rica! Mila

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  2. Sin duda, un acierto. Me guardo esta receta para una ocasión especial. Que rico. Paula

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  3. Increíble receta!! Me gusta innovar y con este plato los has conseguido. Sin duda me pongo con estos tacos en breve. Ya te contaré. Lucía

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  4. Me gusta esta visión de la comida mexicana. Es cierto que los mexicanos no solo comen carne y pollo. Aquí está la prueba. Excelente receta! Ana L.

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  5. Me encanta la combinación mango-gamba. Patricia, hoy nos has dejado encantados! No voy a tardar en probarlo estos tacos. Esther

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  6. Rico, rico, como dice Arguiñano. Jejeje Mónica

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  7. No conocía los tacos de gambas. De hecho desconocía que hubiera tacos que no fueran de carne. Tiene una pinta genial! Muchas ganas de probarlos. Raquel

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  8. Se puede ser más original? Exquisita receta. Tengo muchas ganas de probarla. Seguro que no defrauda. Rosa

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  9. Me alegro de que os hayan sorprendido estos tacos mexicanos con gambas!! De vez en cuando hay que investigar e intentar preparar platos distintos para no aburrir al personal. No dudéis en probarlos. Os sorprenderán!! Muchas gracias por vuestros comentarios.

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